La mejor inversión es la Educación.

La Unión de Cooperativas de Enseñanza de la Región de Murcia ha organizado esta semana un congreso de innovación educativa bajo el lema “La Educación del Siglo XXI”.

El evento, liderado por Juan Antonio Pedreño, ha sido un rotundo éxito en cuanto a asistencia se refiere y en cuanto a la calidad de los ponentes y participantes.

El congreso ha servido para analizar la evolución de la situación del panorama educativo, pero también (y especialmente) para vislumbrar nuevos horizontes en el sistema educativo, planteando nuevos enfoques del rumbo que podría trazar la enseñanza.

Es meritoria la organización de un evento de la naturaleza como ésta, así como las condiciones y programación de su desarrollo. Es digno de alabar la masiva participación que ha existido porque ello permite hacer visible algo tan importante para nuestro país como es el sistema educativo. Ello porque la Educación es clave en nuestro sistema.

La Educación es la pieza angular de toda sociedad que se precie y de cualquier país para construir un futuro estable que garantice el desarrollo social, humano, laboral y económico de la ciudadanía.

Tal y como consta en la Recomendación del Parlamento Europeo de 18 de diciembre de 2006 “la educación y la formación deben desempeñar un papel fundamental para garantizar que los ciudadanos europeos adquieran las competencias clave necesarias para poder adaptarse los nuevos retos que la globalización”.

Es inasumible para un Estado Social y Democrático de Derecho que los ciudadanos no estén formados y educados. Ello sin olvidarnos de que la actividad educativa no puede desentenderse de transmitir los valores morales que subyacen en los derechos fundamentales que se consagran en nuestro Estado Social y Democrático de Derecho.

El Comisario de la Unión Europea para la defensa de los Derechos Humanos Nils Muižnieks y su delegación visitaron España del 3 al 7 de junio de 2013. Con posterioridad a dicha visita emitieron un informe, con fecha 9 de octubre de 2013, en el que ponían de manifiesto una serie de cuestiones a tener muy en cuenta. Entre estas cuestiones, señalaban que les preocupaba mucho los considerables recortes efectuados en los tres últimos años en los presupuestos para la educación, que oscilaban entre el 14,4% y el 21,4%, así como sus efectos en la igualdad de oportunidades y en el principio de la educación incluyente. El informe, de hecho, ponía de manifiesto que el presupuesto total destinado a la educación se recortó un 21,4% entre 2011 y 2012, y otro 14,4% en 2013.

La inversión en Educación (al igual que en Sanidad) no se puede reducir jamás. Todo país que invierte en Educación, invierte en el futuro de ese país. Como ejemplo, se puede citar a Dinamarca que destinaba un alto porcentaje de sus recursos en Educación (en 2010, por ejemplo, en Dinamarca el 8,74% del PIB fue destinado a Educación, mientras que ese año en España era solo del 5,03%). Gracias a eso, Dinamarca podía presumir, en el año 2014, de ser el país menos corrupto del mundo. El hecho de que Dinamarca fuera el país más transparente era noticia en todo el mundo. Ello se difundía en todos los medios de comunicación. Este hecho tenía un motivo, tenía una causa: el esfuerzo de inversión en Educación.

Hace falta, por tanto, concienciarnos en la necesidad de garantizar una gran inversión en Educación en todos los ámbitos, estructuras y estamentos de la sociedad española.

A estos efectos, la permanencia y desarrollo del sistema público de educación es fundamental en el esquema de prioridades, pero tampoco hay que olvidar (como también señaló el Presidente de la Unión de Cooperativas de Enseñanza de la Región de Murcia), la vital importancia que tiene la enseñanza concertada y las cooperativas de enseñanza.

Tanto la educación concertada como las cooperativas de enseñanza han venido adquiriendo relevancia en el mapa educativo siendo reseñable su papel para garantizar un sistema educativo de calidad y progreso que consiga formar plenamente a los ciudadanos de nuestro país.

En este sentido, no hay que dejar de lado que según las últimas cifras del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el número de alumnos que son atendidos por centros concertados (en términos globales de todas las fases y estadios educativos) asciende a más de 8 millones de personas (más de un 25% de los alumnos), de los cuales más de 1.800.000 alumnos son de educación infantil y más de 2.900.000 alumnos son de educación primaria. La Educación Concertada da cobertura a todos esos alumnos a los que la Educación Pública no puede llegar en óptimas condiciones, convirtiéndose, por tanto, la Educación Concertada en elemento sustancial del sistema educativo español.

El alumnado con necesidades educativas especiales (en términos globales) al que da cobertura la Educación Concertada estaría (según las cifras del Ministerio) en el mismo porcentaje que la Educación Pública (y mucho más que la Educación Privada). ¿Dónde o cómo estarían atendidos esos alumnos si la Educación Concertada no llegase?

Lo anterior, además, teniendo en cuenta también que la Educación Concertada tiene el mayor porcentaje de centros que ofrecen servicios complementarios de comedor. Así, por ejemplo, la Educación Concertada ofrecía Comedor Escolar Infantil en el 94,5% de sus Centros, frente al 71,4% de la Educación Pública o el 68,9% de la Educación Privada.

Por otra parte, tampoco se puede obviar a las cooperativas de enseñanza. Hasta hace poco estaban bastante olvidadas del panorama educativo español, pero cada día se están implementando de una forma más estable; consolidándose como modelo ejemplar de la confluencia entre (i) los intereses de los profesores que aúnan esfuerzos en pro de un bien común ofreciendo servicios de alta cualificación; y (ii) el acceso al sistema educativo de los ciudadanos en las distintas fases formativas.

Las cooperativas de enseñanza promueven y refuerzan los enfoques y métodos educativos y de sensibilización en toda la sociedad y, en particular, entre los alumnos y los estudiantes, favoreciendo así un clima de tolerancia y de respeto de la diversidad. Las cooperativas de enseñanza, como modalidad del movimiento cooperativo en el marco de la Educación, son el claro reflejo del espíritu y finalidades que persiguen las cooperativas (muy especialmente en el compromiso con la comunidad en su conjunto). Por tanto, por su propia esencia (sociedad cooperativa), además, las cooperativas de enseñanza promueven valores y principios de integración, democracia y responsabilidad social, de lo cual se beneficia el conjunto de la ciudadanía.

Creo, honestamente, que todos estos aspectos comentados, como conceptos globales, son los que, en parte, impulsan la celebración de eventos como el organizado por la Unión de Cooperativas de Enseñanza de la Región de Murcia. Un evento en pro de la ciudadanía. Una ventana al futuro de la Educación.